LAS FUENTES DE INSPIRACIÓN

     Tan importante como abordar la cuestión relativa a la ubicación del lugar de Echano es determinar las fuentes a las que recurre el comitente para mandar esculpir una portada en la iglesia del palacio con esa simbología. Tarea que me obliga a hacer conjeturas, pues, como hemos visto, son difíciles de resolver las limitaciones impuestas tanto por la carencia de fuentes documentales sobre sus habitantes, como por la ausencia de referencias a la imagen del dios romano bifronte en el entorno.

     Abordamos la referencia textual. Es posible que el promotor o el autor de la portada de la iglesia de San Pedro en Echano conociera los escritos de San Isidoro de Sevilla, quien en sus Etimologías, Libro V, “Acerca de las leyes y los tiempos” v. 33.3, dice: “Ianuarius mensis a Iano dictus, cuius fuit a gentilibus consecratus; vel quia limes et ianua sit anni; Unde et bifrons idem Ianus pingitur, ut introitus anni et exitus demostraretur”[1]. Lo que no es obstáculo para considerar el aspecto folclórico. Esto es, la conservación de las  tradiciones festivas del mes de enero dejadas por los romanos y adoptadas por el cristianismo como carnestolendas o carnaval, (anteriormente hemos visto lo que decía Julio Caro Baroja), hecho muy probable dada la alta romanización que tuvo el valle[2] y la poca influencia de la dominación árabe.

     Tampoco hay que descartar la posibilidad de que en Echano dejasen su impronta los peregrinos del Camino de Santiago que utilizaban las vías romanas secundarias, una de las cuales pasaba por Artariáin, población comunicada por un camino con el palacio de San Pedro de Echano. En Navarra, además de las dos calzadas o vías romanas que se citan en el Itinerario de Antonino[3] (en el siglo III d. de C.: la XXXIV, Sumo Pyrineo, Astorga-Burdeos y la XXXII, paralela al Ebro, Tarraco-Astúrica) hay vestigios de otras muchas. Existen importantes restos de dos de ellas que atravesaban el Valle de Orba. En Artariáin se han encontrado ruinas de un puente romano y restos de la calzada[4] que confirman esta hipótesis. José María Jimeno Jurío[5], la describe de la siguiente manera: probablemente venía de Jaca y se dividía en dos, una que pasaba por Artariáin y otra por Amatriain, confluyendo ambas en Garínoain, desde donde proseguía hasta Artajona. Volviendo a citar a Jimeno Jurío[6], estas vías, sirvieron de camino a los primitivos peregrinos que iban a Santiago de Compostela, aunque no descarta que hubiera otra, más al norte, que habría utilizado una hipotética calzada que uniría Aibar por la zona de la Vizcaya con el valle de Orba, hecho más que probable al existir en Iracheta un hospital de peregrinos y convento anejo, propiedad de la Encomienda de los Caballeros de San Juan de Jerusalén del lugar de Leache, documentado a mediados del siglo XIII (Fig. 47).

     La Gran Enciclopedia Navarra[7] dice sobre Echano que es una antigua villa de la Valdorba, en el actual término de Olóriz, entre Bariáin, Solchaga, Artariáin y Olóriz. El valle de Orba, “Valdorba”, es un valle histórico de la Merindad de Olite y Partido Judicial de Tafalla, formado por los municipios actuales de Barásoain, Garínoain, Orísoain, Pueyo y Unzué y los distritos municipales de Leoz y Olóriz. 


Fig. 47. Montaje digitalizado sobre plano de la Valdorba.  

     Para terminar de situarnos en el lugar, citamos nuevamente la Gran Enciclopedia Navarra[8], que en el topónimo Valdorba dice: “... su nombre proviene de las montañas de Orba, situadas en su límite oriental. A pesar de las leyendas, puede afirmarse que los musulmanes no utilizaron su territorio como ruta habitual de invasiones hacia la Cuenca de Pamplona, porque un tupido bosque mediterráneo de carrascos y encinas hacía muy dificultoso el tránsito.”

     Vista aérea del lugar (Fig. 48):  

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Fig. 48. Foto aérea, textos superpuestos. (Gobierno de Navarra, SITNA)  

     Fotos © A. Ortega[9]

 
[1] El mes de enero recibe su nombre del dios Jano, a quien los consagraron los gentiles; o tal vez porque este mes es umbral y la puerta del año. De aquí también el que Jano aparezca siempre representado con dos caras, para indicar que es entrada y salida del año.
[2]
También CARO BAROJA, J., en “Los pueblos de España”, Barcelona 1946, pp. 236-237, a raíz de que existen en la zona media de Navarra muchos pueblos terminados en –ain, rechazando la argumentación de los filólogos vascos que hacen derivar esta terminación de la lengua vasca, relacionando gain, gañ = alto. Refiere que: “una palabra latina que tenga la sílaba inversa –an-, por ejemplo acora (m), en vasco desarrolla una i y se convierte en aingura.” Añadiendo que, “cuando nos encontramos con nombres de lugar como el de Paternain, podemos pensar en una forma antigua de Paternan (análoga a algunas francesas del sur como Frontignan, de Frontinianus) y pensar que estamos ante un antiguo fundus o ager Paternanus”.(los “fundus” eran la base de la vida económica en Occidente, en general un dominio compuesto de 1000 a 1500 hectáreas de extensión) Los topónimos de esta familia, por consiguiente, parecen corresponder a un fundus designado con el nombre (generalmente romano) de su poseedor” y refuerza la teoría con los nombre personales de los cartularios: “...Belasco en Belascoain, Laquide en Laquidain, Asterius en Azterain y Astrain, Barbatus en Barbatain, etc...”. Con esto quiero decir, que hubo una fuerte romanización en todo el valle de la Valdorba, motivo por el que es más probable que se conservara la celebración de las fiestas de Kalendae Januariae.
[3]
MEZQUÍRIZ IRUJO, Mª. Á., “La huella romana en Navarra” Pamplona 1980, p. 16.
[4]
ARIAS BONET, G., “Repertorio de caminos de la Hispania romana”, Madrid, 1987, pp. 329-334, “¿Una calzada Jaca-Rioja?”
[5]
Ibidem, en ella se recoge, entre otros autores, a JIMENO JURÍO, J. Mª. con su artículo “Caminos romanos de Sangüesa a la Solana de Navarra” publicado originalmente en el Milario Extravagante n.º 12 (Junio 1966), pp. 335-336, dice “...Esta vía que pudo pasar por Eristain, Lapuzain y Garínoain, salvando el Cidacos en dirección a Artajona por Santa Cecilia de Garínoain, en cuyo trayecto (Garínoain – Sta. Cecilia) hay algunas losas en la orilla del antiguo camino empedrado. A un kilómetro al sur de Garínoain, exactamente a 100 metros al sur de la Venta de este lugar, y junto al puente de la carretera actual, se ven los cimientos de dos de los tres pilares de un primitivo puente sobre el río Leoz, que está en relación con una vía procedente de Olleta, por Amatriain, Sur del Alto Muruzar, Beneborri y Sansomain. Este camino y el anterior de Artariáin vienen a unirse al pie de un primitivo enclave fortificado, ciertamente habitado al menos en época romanas, Se trata del “castro” hoy denominado Santa Cecilia...”
[6]
Ver en op. cit. de BONET, A.,  el trabajo de JIMENO JURÍO, p. 336.
[7]
Op. cit., pp.146-147.
[8]
Op. Cit. Tomo XI, pp.307-308.
[9]
Para ver con más detalle la Iglesia de San Pedro en Echano, las dovelas de los personajes de su extraordinaria portada, en fotos individuales de gran tamaño, así como detalle de los canecillos de su fachada norte, visite el sitio Web del autor: www.romanicoennavarra.info, Echano está dentro de la página destinada a Olóriz, que la podrá encontrar bien en la lista por orden alfabético, o bien el Recorrido I.