LOS  PROBLEMAS  DE  LA  ATRIBUCIÓN

     El origen, tanto del desolado de Echano[1] como de la iglesia de San Pedro , resulta confuso y habrá que esperar a la exhumación de algún documento que nos proporcione noticias fidedignas de este misterioso enclave[2]. Del que fue desolado de Echano, no queda más que un montón de piedras oculto por la maleza y la vegetación de la zona. La considerable distancia y el desnivel descendente hasta la iglesia hacen del todo improbable que ésta hubiera sido construida inicialmente por y para sus pobladores.

     De las ruinas de los edificios que hubo en torno a la iglesia no podemos decir lo mismo, pues, amén del efecto destructor del paso del tiempo, las que quedaban desaparecieron totalmente en 1976 con motivo de la restauración del templo. Yárnoz[3] publica la descripción de las obras, las cuales ciertamente fueron someras en el edificio, que se conserva prácticamente tal como se construyó.

    La iglesia fue levantada con sillares bien escuadrados y es la más rica en decoración de  todo el valle de la Valdorba, como dice Fr. Fernando de Mendoza[4] “Teniendo, pues, el lugarejo tan poca importancia, el origen  de la iglesia de  Echano no hay que buscarlo en el propio esfuerzo de los suyos, sino que parece indudable que fue obra de mano más poderosa”. En mi opinión, el templo estuvo adosado al palacio del señorío, como he podido comprobar al haber encontrado en el Archivo General de Navarra un documento procesal del 6 de junio de 1550 en el que “Martín Ximenez, Señor del Palacio de Oricin y del Palacio en el lugar llamado San Pedro de Echano[5], que es desolado en la Valdorba, demanda a Pedro Ezpeleta, vecino de la villa de Olite, acusado de haber mandado a sus criados romper las puertas de la casa, casal[6] y vecindad con su torre y molino, tierras y heredades de condición de fijos-dalgo, que tiene el demandante, perteneciente a dicho Palacio”[7]. Confirmando las conjeturas de Biurrun y Sotil en su libro[8].

    No he podido constatar la posibilidad de que perteneciera a un monasterio, según manifiesta Olcoz y Ojer[9] (he consultado infructuosamente, pues no aparece ningún tipo de referencia, las posesiones o propiedades sobre algún hipotético monasterio o encomienda en el lugar de Echano, en las siguientes publicaciones: Martín Duque, A., “Documentación Medieval de Leyre, siglos IX al XII”, Pamplona, 1983; Goñi Gaztambide, J., “La colección Diplomática de la Catedral de Pamplona, años 829-1243”, Pamplona 1997; Lacarra, J. Mª. y Martín Duque, A. “Colección Diplomática de Irache, años 958-1397”, Volumen I, Zaragoza, 1965 y II, Pamplona, 1986; Ostolaza, M.J., “Colección Diplomática de Santa María de Roncesvalles, años 1127-1300”, Pamplona, 1.978; Gutiérrez del Arroyo, C., “Catálogo de la documentación Navarra de la Orden de San Juan de Jerusalén en Archivo Histórico Nacional, siglos XII-XIX”, Pamplona, 1992; y Sales Tirapu, J.L. y Ursúa Irigoyen, I., “Catálogo del Archivo Diocesano de Pamplona” Tomos I-V, Sección de Procesos, años 1559-1634, Pamplona, 1988-1989).

    Otra versión, sustentada por Pascual Madoz en su Diccionario[10], que luego repite el Catálogo Monumental de Navarra[11], dice que la ermita de Echano era obra de los Templarios. No se justifica ni se documenta tal argumentación; es, por tanto, una conjetura muy romántica que ni el templo ni el entorno hacen pensar que sea cierta.

    Mi teoría, ratificada por la documentación encontrada, es que la iglesia estuvo adosada al palacio del Señorío. Como se lee en el proceso de 1550, el palacio tenía torre, casa, casal y molino -en su lado sur carece totalmente de ornamentación, hay solamente una pequeña y sencilla puerta de medio punto; está el cauce del arroyo Mairaga y restos de un pequeño puente medieval sobre el que pasa un camino de tierra que conducía a Artariáin-.

    Tenemos constancia fotográfica (Fig.35), en la que vemos restos de un edificio de importantes dimensiones, casi tan grande como la iglesia, adosado al hastial y otro más pequeño en el lado meridional, lo cual confirma las poéticas notas de Fr. Fernando de Mendoza, que dice: “A los pies de la ermita, construcciones más infortunadas yacen en el suelo, excitando la compasión de algún rústico viajero que de tarde en tarde dirige por allí sus pasos, o sirven de asiento al pastor que, apoyado en su palo, regala un mendrugo a su compañero perro, mientras vigila los movimientos de las ovejas que pastan la fina hierba que entre las ruinas crece...”[12].

    Acerca del edificio de pequeñas dimensiones en ruinas[13], sabemos que se mantuvo en pie por lo menos hasta el s. XVIII. En el año 1936 aún quedaban vestigios de lo que en un inventario de 1761 definían como “... cuarto con sus arcos de piedra y además sus paredes de buena hechura...” (Fig. 36). 

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Fig. 35. Foto aérea, superpuestos textos.
 (Gobierno de Navarra – Vuelo histórico del año 1931)  

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Fig. 36. Vista del lado sur de San Pedro
 (Institución príncipe de Viana.  Gobierno de Navarra)  

    En el inventario de los bienes de la iglesia de Echano, llevado a cabo el 22 de Junio de 1761, se dice[14]: “En el lugar de Solchaga a veintidós de Junio de 1761, ante mi el esnº. Real infrascrito parecio presente el Sr. D. Juan Joseph de Lacarra, abad de la iglesia parroquial de aquel lugar. I dijo que para recibir el inbentario de las tierras pertenecientes a la basílica de San Pedro de Echano sita en los términos del lugar desolado de Echano y a la Cofradía o Hermandad que se halla fundada en la dicha basílica en ejecución y cumplimiento de los que se le manda por el Sr. Provisor y Vicario General deste Obispado, por su decreto del día veinte de Noviembre del año último pasado ante Juan de Irisarri, notario y oficial del secretario Miguel Ignacio de Ollo, que se halla al pie de las quentas que dicho abad ante el mismo oficial el mismo día, de los efectos pertenecer a la dicha basílica y cofradía, que se hallan en el libro único que hay, sin que se sepa a’a otro, aunque no se duda lo abido, por ser muy antigua dicha Cofradía según lo demuestra la fábrica de dicha basílica y quarto donde comían los hermanos cofrades de mucha asistencia con sus arcos de piedra, y demás sus paredes de buena echura, a pasado con mí el esnº. a la dicha basílica, y habiendo echo comparecer a ella a Juan Marín de Unzué, vecino del lugar de Olóriz y a Miguel de Leoz, casero en el dicho señorío de Variáin, personas ancianas y que al parecer según a sido informado dicho abad, se hallan enteradas y sabedores de las tierra que pertenecen a la dicha basílica de San Pedro de Echano y su Cofradía, y con asistencia dellos recibí el inventario que se alla mandado, por testimonio de mí el dicho esnº. en la forma y manera siguiente ....”.

    En consecuencia, tenemos documentación de lo que pasó después de que el lugar quedara desolado, pero nada de la época en que allí habitaban el palaciano y los villanos.


[1] La referencias más antiguas que tenemos son del año 1264, “...en el que el Rey Teobaldo II eximió de homicidios casuales a Echano y varios poblados más de la Valdorba”, Archivo General de Navarra, “Cartularios Reales 1007-1384”. “En el año 1373 Jehan de Neuffons, escudero de la escudería de la reina, reconoce haber recibido del recibidor de Sangüesa, y por mano del jurado de Echano, 6 cahices de cebada que los entregó a la forrería de la reina para sus caballos”, A.G.N.,“Papeles sueltos II, Series 1237-1399”. “En 1451, el Rey Juan II, lo donó a su Trinchant D. Ferrando de Olóriz”, ver: ALTADILL, J. “Boletín de la Comisión de Monumentos de Navarra”, 1918, p. 87. “En 1534 ya figuraba como un desolado del comendador Liñan, junto a San Román y Arrozubi”, ver: IDOATE IRAGUI, F. “Poblados y despoblados o desolados en Navarra (en 1534 y 1800)”, Príncipe de Viana, 28, nº 108-109 (1967), pp. 324-325. De sus pobladores lo único que conocemos es, según la GRAN ENCICLOPEDIA NAVARRA, Pamplona 1990,  pp. 146-147, que Echano en el S. XIV “...contaba con ocho fuegos...”
[2] Probablemente, tal como refiere CARO BAROJA, J, en “La casa navarra”, Pamplona, 1982 p. 21, sobre el valle de Orba, “Hay, pues, motivos para pensar que entre los siglos XIII y XV la Valdorba estaba poblada de forma parecida a como lo estaba la merindad de Sangüesa, erizada podríamos decir de torres y palomares y con una construcción más o menos sólida en torno”. Pero como recoge YANGUAS Y MIRANDA, José, 1840 en “Diccionario de Antigüedades del reino de Navarra”, Tomo II L-R, ampliado por Príncipe de Viana, Pamplona 2000, pp. 658-659 “...entre los años 1451 y 1452, por causa de la guerra del príncipe Don Carlos de Viana contra su padre Don Juan II y porque el príncipe estuvo aposentado con su gente en el mismo valle y destruyeron los ganados de sus habitantes y lo que tenían, por cuya razón habían quedado despoblados cinco lugares y que de 153 vecinos que tenía el valle antes de la guerra, solo existían 91”. Hecho más que probable que motivaría la destrucción del palacio y el desolado del poblado.
[3]
Ver op. cit. YÁRNOZ ORCOYEN, J., p. 481.
[4] MENDOZA, Fernando de, FR., “Boletín de la Comisión de Monumentos de Navarra”, 1918, p. 116-120.
[5]
Fijémonos que dice “...y del palacio en el lugar llamado San Pedro de Echano”, no “en el lugar de Echano”, que está suficientemente alejado como para distinguirlos separadamente, o sea, que el palacio estaba junto a la Iglesia de San Pedro.
[6]
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Casal tiene las siguientes acepciones: 1.- Casa de labor, 2.- Solar o casa solariega, 3.- Solar sin edificar y 4.- Sitio donde hubo edificios.  
[7]
Archivo General de Navarra.“Tribunales Reales. Procesos”, nº. 144.124.  
[8]
Ver op. cit. de BIURRUN y SOTIL, T. Pp. 665-667. Allí argumenta, por deducción, refiriéndose a iglesias rurales significativas por la calidad de su construcción y decoración, que pudo ser la iglesia de un palacio: “... son pueblos en que por ningún lado consta haberse establecido comunidad religiosa de ninguna de las órdenes que existían en el s. XII y a las que pudiera atribuirse la erección de templos que después hayan servido para parroquias.” “... Es muy posible que allí viviese el Señor de Orba, y a eso obedezca la perfección y gusto de aquél templo, que aventaja a los propios románicos de la comarca...”. Igualmente, YARNOZ ORCOYEN, J. M. en op. cit., p. 480, descarta la posibilidad de pertenencia a un poblado y la asocia con una abadía o palacio: “Es curioso que la restauración exterior se reduce a la fachada norte –donde se encuentra la espléndida portada- y al ábside, quedando totalmente lisos la fachada sur y el muro de imafronte. Esto puede tener su explicación en que, en esta zona sur, se encontrare ubicada la primitiva Abadía o el palacio que al ocultar la fachada dejaba sin objeto la decoración.”
[9]
Por el contrario, en op. cit. OLCOZ y OJER, F. de, p. 291, efectúa el siguiente comentario en el que atribuye la iglesia a un monasterio: “... este monasterio, reducido hoy a una ermita perdida y solitaria, no lo fue así en la antigüedad; se encuentra en las angosturas de las ramificaciones de la sierra de Alaiz. Antiguamente en su rededor se levantó el caserío del lugar de Echano, hoy uno más de los despoblados de la geografía Navarra.” No dice a qué orden monástica perteneció, ni justifica su argumentación.
[10]
Ver el Tomo referido a Navarra del “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar”, Por Pascual Madoz , Madrid 1845-1850, el topónimo Olóriz, p. 264
[11]
García Gainza, M. C y VVAA, op. cit.,CMN, p. 355.
[12]
Ver, op. cit. , Fr. Fernando de Mendoza, p. 116.
[13]
Ver BIURRUN y SOTIL, Tomás, op. cit. p. 676.
[14]
  Véase Archivo Notarial de Tafalla. Sección Orba. Protocolo de D. Juan Antonio de Iriarte. Año 1761. Escr.: nº 79. Lib. D. p. 63.